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El objetivo de esta revisión es adecuarnos a las necesidades planteadas por una población de personas dependientes, que va en aumento en el municipio, y mejorar la calidad de vida de nuestros ciudadanos.
Seguro que todos vosotros, al leer este párrafo, habréis pensado ¡Qué bien! Quien ha hecho esta declaración de intenciones tiene claras las necesidades de sus dependientes, sabe que son cada vez más y va a tomar decisiones políticas que beneficien a esta ciudadanía
Pues no. Por absurdo que parezca, nada que ver con la realidad. Este párrafo lo podéis leer al final de una carta de respuesta a mi columna como portavoz municipal socialista en el SietedíaS. Yo denunciaba, una vez más, la arbitraria decisión del señor Vinuesa de eliminar las ayudas a domicilio que venían recibiendo mayores y dependientes, en algunos casos desde hace cinco años.
Resulta asombroso cómo hay quien utiliza discursos de carácter social para explicar lo inexplicable. Porque, dejando la carta a un lado, el gran problema es la situación de desamparo en la que se ha quedado un buen número de vecinos de Alcobendas, por obra y gracia de una equivocada decisión del alcalde, Ignacio García de Vinuesa.
Intentan maquillar la realidad, pretenden hacer creer que estas personas no existen, pero las denuncias tienen nombre y apellidos. Son vecinos que recibían ayudas creadas por los gobiernos socialistas y que han dejado de percibirlas a pesar de que ahora tienen más edad, se ha agravado su discapacidad y movilidad, incluso, su patología se ha convertido en terminal y ya no pueden valerse por sí mismos.
Los técnicos municipales siguen siendo profesionales con una calidad laboral demostrada, sin embargo, los políticos han cambiado y tienen otras prioridades. No me cansaré de decirlo, estos políticos son de los que entienden los servicios sociales como una cuestión de caridad y beneficencia, en ningún caso como un derecho adquirido por la ciudadanía.
Durante la campaña de las Elecciones Europeas, a Alcobendas vino el eurodiputado socialista Alejandro Cercas. En su intervención insistió, una y otra vez, en que los derechos hay que conquistarlos todos los días, porque los derechos que alcanzamos no son para siempre. Pues bien, la pérdida de derechos es lo que está sucediendo en la Comunidad de Madrid con la paralización de la Ley de Dependencia y en el Ayuntamiento de Alcobendas con la retirada de las ayudas a domicilio a los mayores del municipio.
En relación a la Ley, un grupo de ciudadanos anónimos y pertenecientes a asociaciones sociales de Alcobendas y Algete, hartos de esta actitud ofensiva y alegal, se han unido y han formado una plataforma para defender y reclamar el cumplimiento de la ley y ayudar a las personas dependientes y a sus familias a conseguir la prestación económica que les corresponde y les están robando.
En cuanto a los mayores, los Socialistas de Alcobendas hemos tomado las riendas de las quejas y reclamaciones de muchos de ellos, que han acudido a nosotros a explicarnos la difícil situación por la que atraviesan al dejar de recibir la ayuda domiciliaria que tenían desde hace años. Está claro que al alcalde, el popular Ignacio García de Vinuesa, no le tiembla la mano cuando se trata de reducir los gastos de los servicios sociales municipales. Una vez más, quiere cuadrar unas cuentas que no cuadran haciendo que los vecinos paguen su mala gestión, sus excesivos e indiscriminados gastos para cambiar el color de la ciudad y su cheque en blanco con Esperanza Aguirre, a quien, entre otras cosas, le ha perdonado los gastos de construcción del centro de salud del Arroyo de la Vega.
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