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viernes, 20 de agosto de 2010 |
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Página 1 de 2 Te proponemos que reflexiones sobre dos de los discursos más famosos de la historia: el de Martin Luther King y el de Kennedy. Ambos discursos son del año 1963 y te los mostramos, traducidos, tal como fueron emitidos.
Observarás que tienen forma de poema. Esto es porque, realmente, en su alocución tienen la cadencia de un poema.
Recuerda que en los discursos orales los silencios dicen tanto o más que las palabras. Las anáforas o repeticiones que encontramos en ambos discursos (Dejadles que vengan a Berlín y Tengo un sueño) aportan ritmo al discurso, además de las connotaciones emocionales que ambas contienen, hablando al corazón de la gente.
KENNEDY, 26 DE JUNIO DE 1963
Hace 2000 años
nos vanagloriábamos del dicho
Civis Romanus sum.
Hoy,
en el mundo de la libertad,
lo más orgulloso es decir
Ich bin ein Berliner.
(Soy Berlinés)
Hay mucha gente
en el mundo
que no entiende,
o dice no entender,
cuál es la gran diferencia
entre el mundo libre
y el mundo comunista.
Dejadles que vengan a Berlín.
Hay algunos que dicen
que el comunismo
es la tendencia del futuro.
Dejadles que vengan a Berlín.
Y hay algunos que dicen,
en Europa,
y en otros lugares,
que podemos cooperar con los comunistas.
Dejadles que vengan a Berlín.
E incluso hay unos pocos
que dicen
que es verdad
que el comunismo
es un sistema endemoniado,
pero que nos permite
un progreso económico.
Lass sie nach Berlin kommen.
Dejadles que vengan a Berlín.
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