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Estratificación social. Teoría Sociológica. PDF Imprimir E-Mail
domingo, 06 de julio de 2008

Desde la sociología se denomina así al estudio de la desigualdad en la sociedad, es decir la distribución desigual de bienes y servicios, derechos y obligaciones, poder y prestigio. Todos ellos son atributos de posiciones en la sociedad, no atributos individuales. 


Los individuos están dotados desigualmente en lo que se refiere a la salud, fuerza  y coeficiente de inteligencia; pero tales diferencias no proporcionan los datos a partir de los cuales se inician los estudios de estratificación.  El concepto de estratificación social se refiere a la “existencia, entre los grupos de una sociedad, de desigualdades estructuradas en términos del acceso a recompensas materiales o simbólicas. Mientras que todas las sociedades implican alguna forma de estratificación, sólo con el desarrollo de los sistemas basados en el estado surgen grandes diferencias respecto a la limpieza y el poder. La forma más distintiva de estratificación en las sociedades modernas la constituyen las divisiones de clases” (Giddens, 1995).

Pueden distinguirse cuatro grandes tipos de estratificación: esclavitud, casta, estado y clase.

Mientras que en las tres primeras dependen de desigualdades sancionadas legal o religiosamente, las divisiones de clase no son reconocidas oficialmente, sino que provienen de los factores económicos que afectan a las circunstancias materiales de la vida de las personas.

Diversas han sido las perspectivas para tratar la cuestión de la estratificación social.

En el presente trabajo trataremos de enfrentarnos a dicha cuestión partiendo del análisis clasista de la sociedad, cuya figura fundadora, Karl Marx, llegó a enmarcarla como nadie antes, ofreciendo una visión nueva, que aglutinó igual número de entusiastas que de críticos. El otro gran teórico sobre estratificación  que pasaremos a analizar es Max Weber.

Existe cierta controversia entre los sociólogos en cuanto a la relación de Weber con Marx, es decir, acerca de si Weber completó el análisis marxista o si ofreció un análisis distinto. Pues bien, se debe indicar que, por un lado, ambos autores trataron la estratificación como un fenómeno estrechamente ligado a la distribución de poder y a las luchas en torno a él, difiriendo así de los análisis de funcionalistas modernos. Por otro lado, se observan diferencias en la concepción de elementos fundamentales de análisis como el concepto de clases,  poder o la concepción de la historia europea.

2.-Principales corrientes

A.) Marxismo

Marx, por un lado, parte de la relación de las personas con los medios de producción, situando éstos en el centro de su teoría, para definir la naturaleza de clase social. En las sociedades industriales de su tiempo distinguirá dos grandes clases sociales. Los industriales o capitalistas, son quienes poseen los medios de producción. Y la clase obrera, que son quienes para sobrevivir, les venden su fuerza de trabajo, a cambio de un salario. Desde este punto de vista, la relación entre las clases es de explotación. Los trabajadores producen lo que los empleadores necesitan para  amortizar los costes de producción. Los capitalistas se apropian de esta plusvalía, que pertenece a los obreros, provocando injustas desigualdades sociales.

 

B) Max Weber

Además de compartir la manifestación objetiva de la desigualdad social encarnada en las clases, enunciada por Marx, Weber señalaba componentes subjetivos de la jerarquización social en términos de prestigio o status; las posiciones de clase y status suelen coincidir, pero no se trata de una correspondencia sistemática, ni necesariamente natural. La posición de clase de un individuo depende del papel que desempeña en las divisiones del trabajo de una sociedad y lo que ello implica en el acceso que tiene a experiencias, bienes y servicios que son escasos en esa sociedad. Weber afirma que una clase se constituye cuando un conjunto de actores comparten "oportunidades de vida" en el mercado, considerando a dichas oportunidades como la capacidad de acceder a bienes y servicios limitados y valiosos, y estimando que esa capacidad se deriva no sólo de la cantidad y tipo de poder, o falta de él, para disponer bienes y habilidades que generen ingresos, sino también de las cualificaciones técnicas y de conocimiento que posean, que les hacen más mercantiles que otros.

 

C.) Funcionalismo

Los funcionalistas muestran gran interés por el problema de la integración y el equilibrio dentro de la sociedad, y en ese respecto su teoría deriva en Durkheim.  La exposición moderna funcionalista en cuanto a la estratificación va ligada a Parsons. Es, sobre todo, un producto de la sociología moderna norteamericana. La sociedad se considera como un sistema de acción y la estratificación como un aspecto generalizado de la estructura de todos los sistemas sociales. Como la acción está orientada hacia metas, trae consigo procesos de selección dependientes de ellas, dirigidos hacia su consecución y , en definitiva, hacia los actores de sus roles. Por ello, una condición de la estabilidad de un sistema social es que sus normas de valor estén integradas en un sistema de valores común.

 

3.-Estratificación social de clase

a. Status  

El concepto de status surge por la necesidad de completar aquellas teorías, como la marxista, en las que el fundamental y único factor de análisis tenía un carácter material-objetivo.  Desde el análisis marxista no era posible interpretar muchas de las cuestiones sobre estratificación social. Cómo se puede justificar materialmente que la clase aristocrática pobre del s. XIX tuviera mayor prestigio y poder, que aquellos nuevos burgueses acaudalados. Max Weber afirmó la necesidad de incluir un nuevo concepto de análisis que permitiera cubrir las importantes lagunas del método de análisis existente. De este modo, Weber introduce el concepto sociológico de status. Se entiende por status, las diferencias entre los grupos en el honor social o el prestigio que le conceden los otros, depende, por tanto, de las evaluaciones subjetivas de la gente sobre las diferencias sociales. Por ello, pese a que la posesión de riqueza tiende a conferir, normalmente, un status elevado,  existen muchas excepciones. Las clases se derivan de los factures económicos asociados con la propiedad y las ganancias; el status se rige por las variables de género de vida que siguen los grupos.

 

b. División social del trabajo

Con el análisis marxista de principios del siglo XX, las relaciones sociales que se establecen a partir del trabajo han sido utilizadas como concepto estructurante del sistema social en distintas formulaciones teóricas y reconstrucciones empíricas, ya sea desempeñando una función clave como en el modelo marxista o dotándolas de una significación relevante en otros desarrollos sociológicos, económicos y antropológicos. El trabajo define la posición social y el ingreso de las personas, y confiere legitimidad social. Trabajar es también un derecho esencial, pues es la condición para la posibilidad de ejercicio de otros derechos sociales, económicos y políticos, y no trabajar -no conseguir trabajo o haberlo perdido- no sólo priva a la persona de ingresos, sino también de roles individuales básicos, de pertenencia colectiva y legitimación.

 

c. Clases medias

Uno de los grandes fenómenos sociales tras el fin de la II Guerra Mundial ha sido el crecimiento exponencial de las clases medias, lo que ha provocado un importante debate en el ámbito de la estratificación social.  Un rasgo fundamental de esta importante clase social es su extremada heterogeneidad. Se trata, en efecto, de trabajadores no manuales. Ahora bien, los empleados no manuales de bajo nivel comparten muchos rasgos tradicionalmente asociados al trabajo manual (supervisión estricta, rutinización, bajos salarios, etc.), mientras los puestos de trabajo no manuales de alto nivel suelen asociarse a las estructuras dominantes de riqueza y poder.

Son muchos los que utilizan este hecho para dilapidar las teorías de clases, considerándolas como teorías no adecuadas para el análisis de las sociedades modernas. La profunda heterogeneidad dentro de las clases medias puede provocar graves errores si se trata de realizar un análisis tomándola como un todo. El modelo de división del trabajo capitalista es uno de los principales causantes de esta situación, puesto que hoy en día asistimos a una situación en la que la expansión de la especialización laboral se ha multiplicado al mismo ritmo que la estructura de clases se ha difuminado.

 

 

 
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